Gracias a un sillón: “Emoti Chair” en el que ha estado trabajando La Universidad de Ryerson (Toronto – Canada) y el Science of Music, Auditory Research and Technology (SMART), los sordos y deficientes auditivos van a poder experimentar los placeres de la música.
El sillón induce vibraciones musicales gracias a multitud de altavoces internos y dispositivos vibradores que debidamente calibrados sirven para transformar música en movimiento. La música puede ser escuchada a través de movimientos del sillón, transmitiendo al la persona que está sentada la sensación de estar oyendo.
El experimento me parece fantástico y revolucionario, abriendo nuevos horizontes a personas con deficiencias auditivas. Por otra parte es una forma de explorar nuevos caminos en torno a la música que no se habían experimentado antes.










